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Una de las modalidades de la crisis en la experiencia analítica es lo que podemos llamar <la perpetuación del síntoma de transferencia>, la característica de esta crisis consiste en evitar lo real del síntoma o no llegar a cernirlo.

Si bien es verdad que al comienzo del análisis el sujeto cree en su síntoma, cree que éste puede decir algo de él y gracias a esta creencia se produce la transferencia sustentada en el SsS, condición necesaria para que el psicoanálisis puede librar al sujeto el sentido de su síntoma, para que el análisis esté orientado por lo real hace falta algo más. Para que haya análisis y éste esté orientado por lo real no basta con hacer la experiencia del inconsciente freudiano y su desciframiento, es necesario también comprometer algo del goce del cuerpo, para conseguirlo, un pasaje del inconsciente transferencial al inconsciente real articulado a lalengua es imprescindible, porque el síntoma en tanto que acontecimiento del cuerpo no tiene nada que ver con el sentido de la historia del sujetos sino con los Unos de lalengua, por fuera del sentido y en coalescencia con el goce.

La lengua, definida por Lacan como <el conjunto de los equívocos posibles que no forman un todo> impone la interpretación por el equívoco a la hora de alcanzar lo real del síntoma. Sin hacerla experiencia del inconsciente real-lalengua, sin hacer la experiencia del fuera de sentido de lo real, el análisis no encuentra su conclusión, la que podrá dar lugar en algunos casos al afecto de satisfacción que permite concluir.

Si este cambio en el síntoma no se produce, si no se hace la experiencia del inconsciente real, nos encontraremos con lo que podemos llamar <una crisis en el psicoanálisis> , que consiste en la perpetuación del gozar del inconsciente transferencial, vía la asociación libre, ad infinitum. Gozar de los interminables relatos del inconsciente con los efectos de sentido que engendra hace que los análisis se estaquen y que no se alcance su fin. Es una responsabilidad del analista lacaniano que este cambio se produzca, evidentemente para ello ha de contar con el consentimiento del sujeto, pero sin este cambio el análisis no encontrará su fin, podrá interrumpirse pero no llegará a finalizarse. La perpetuación del síntoma de transferencia impide salir de la crisis que hace de los análisis, análisis interminables.

Araceli Fuentes.Miembro ELp y AMP. Ex AE. Madrid

 

 

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